Los galos o gálicos, se consideran los habitantes franceses por excelencia. Julio César logró vencerlos e inició la unificación de lo que hoy es Francia. Esta ciudad recibió los numerosos asaltos de varios pueblos bárbaros: visigodos, ostrogodos, burgundos y francos. Carlo Magno se convierte en rey y detiene el avance árabe aunque es derrotado en la Batalla de Roncesvalles. A la muerte de Carlo Magno viene una sucesión de reyes que logran sostener el Sacro Imperio hasta el año 987, cuando la parte oriental pasa a ser Alemania y la occidental Francia. El término de esta rivalidad se da cuando los franceses recuperan Calais y los ingleses salen del territorio franco.
La llegada al poder del Primer Rey Borbón, Enrique IV 1598 marca un periodo de esplendor cultural y artístico. Luis XVI, el Rey Sol, logra hacer de Francia la nación más poderosa de la época. Su estrategia militar conquista gran parte de Europa y restablece una etapa de esplendor artístico. La escuadra francesa es aplastada por Nelson en Trafalgar. Los propietarios de la vieja Francia, que bajo la Restauración habían creído retornar al estado de las cosas del Antiguo Régimen, conservaron sólidas posiciones en la Francia rural, más numerosa en la época que la población urbana. En Francia se levanta una sublevación democrática para la ampliación de las bases del poder y termina con la abdicación del rey Luis Felipe. A partir de aquí Francia se encontrará en un sistema republicano que sufrirá luchas interiores, intentos de invasión de otros países europeos, periodos de solidez y resquebrajamiento. Es en uno de esos periodos de solidez cuando Francia se consolida como un imperio colonial en el norte de áfrica y el sureste de Asia. Francia es el sitio ideal para refugio de intelectuales, científicos y artistas que la miran como un imperio fuerte, libre, excitante, pero que, al mismo tiempo, ofrece esa extraña inestabilidad que tanto apasiona a los artistas.
Luis Napoleón, hijo de la reina Hortensia y de Luis Bonaparte, aprovecha la coyuntura de la crisis política y social para conseguir la presidencia de la República en 1848.En 1851 con un golpe de estado se transforma la República en Imperio. Con Napoleón III Francia vivió una época de guerras interminables, hasta que abdicó en 1870 y se volvió a proclamar la República.
La Primera Guerra Mundial 1914-1918 cambia el panorama no sólo de Francia, sino de todo el mundo. Por primera vez los franceses son aliados de Inglaterra, ahora contra los alemanes. El territorio francés es duramente castigado por los ejércitos germánicos, especialmente en el norte. La guerra transformó completamente a Francia. El periodo posterior a la Primera Guerra Mundial ofrece un terreno de reconstrucción que atrae, una vez más, a artistas y escritores al igual que en otros periodos de paz.
La Segunda Guerra Mundial 1939-1945 ocupa a Francia de manera más drástica. Desde Londres, la Resistencia Francesa Libre, dirigida por Charles de Gaulle, mantiene la esperanza de recuperar el país.
Terminada la guerra, Francia elabora una nueva constitución. En 1957, junto con otros países europeos, Francia interviene en la construcción de la Comunidad Económica Europea. En 1958, bajo la nueva Constitución francesa, Charles de Gaulle es el primer presidente de la Francia de la posguerra.
En 1993, los franceses dan un giro en su política al elegir a un primer ministro conservador como presidente: Jaques Chirac. En 1997 las elecciones sitúan a Lionel Jospin como primer ministro, dando un nuevo giro hacia el socialismo. La actual situación del país es difícil de explicar. Igual que en el resto de los países europeos, el nivel de vida de sus habitantes es satisfactorio, pero se enfrentan a los enemigos del siglo XXI: la sobrepoblación, la crisis interior del hombre como individuo y el imparable desempleo.
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